El lema Olímpico: "Citius, altius, fortius", es una frase en latín que significa "más rápido, más alto, más fuerte".
El Barón de Coubertin lo introdujo, pero el autor real consta que fué Henri Martín Dideon de París el cual usaba la frase para describir los logros atléticos que alcanzaban los estudiantes del Colegio Arcuelli (en donde era director).
Desde que nos metemos en este "mundillo" del motociclismo recreativo nos volvemos un tanto "olímpicos", porqué ? Porque si al principio el salir de nuestro cantón de residencia se volvía una "aventura" ni que decir cuando salimos por primera vez de la provincia y poco a poco más y más lejos, hasta que cruzamos por primera vez alguna de nuestras fronteras nacionales.
A cuantos no los vieron con ojos extraños algún familiar o alguna amistad cuando por primera vez mencionaron el planear ir, o haber ido a Guanacaste en moto ??? por decir algo.
Así que nos hacemos dueños de nuestro propio lema del tipo "olímpico", y aunque el mismo cambia dependiendo de nuestros gustos particulares de manejo podría ser: MAS LEJOS o MAS DIAS o MAS RAPIDO o MAS HORAS, MAS KILOMETROS, MAS PAISES ustedes escogen.
Guardando las distancia -respetando el esfuerzo, sacrificio físico y mental- de los atletas, nos volvemos "olímpicos".
Porque lo cierto es que entre más disfrutamos "rodando" o "comiendo kilómetros" más queremos seguir haciéndolo, y aunque desarrollemos aficiones por ciertos lugares, siempre vamos a estar ansiosos de conocer nuevos sitios, ojalá en compañía de gente con la que nos sintamos a gusto y compartamos esa pasión. -eso es un "plus"-
La palabra clave es MAS, y aunque la asociemos con ambición -casi siempre de connotación negativa-, en nuestro caso digamos que es una ambición de las buenas.
martes, 30 de junio de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
Ïconos, Leyendas e ídolos de barro
Como se abrán dado cuenta si viven en este planeta, ayer nos dejó uno de los más grandes artistas que haya existido.
Papá me llamó para decirme que había muerto mi ídolo ???, que recordó de inmediato cuando Elvis corrió la misma suerte, que si sentía la partida como le había pasado a él. Supongo que estaba pensando en mi adolescencia y como vivíamos la música de MJ y asumía que significaba muchísimo para mí.
Pues no, si bien es cierto nos hizo mover el esqueleto y tararear en los bailes de colegio, las trasnochadas de discoteca y nos sorprendió con aquellas mini-películas, porque realmente eran péliculas de corto metraje, pionero del video musical, no pasó a ser más que un intérprete de música que disfrutamos, pero nada más.
La persona para mí no trascendió, si bien es cierto sera siempre un ícono de la cultura pop, con méritos de sobra, para mí nunca fué uno de esos individuos que anhelara conocer.
Caso contrario, por ejemplo cuando murió Evel Knievel, ese sí que fué un personaje que me hubiera gustado conocer personalmente, aunque de nuevo, no sentí una perdída personal cuando murió, y bueno, porque debería de serlo si no tube la oportunidad de tratarlo, aunque ese sí que fué una leyenda en su propio tiempo, y no habrá otro igual
Los medios se encargan de producir ídolos, posiblemente por nuestra necesidad de identificarnos con aquello para lo que probablemente no tengamos las agallas de hacer, o porque simplemente aceptamos que no somos tan "especiales", o porque no, porque carecemos de esa "musa" que nos impulse a hacer cosas sorprendentes.
Ahora bien, me golpeó muchísimo más un artículo que había empezado a leer y no había podido terminar, sobre un par de individuos que todabía no pierdo la esperanza de llegar a conocer.
He leído varios artículos escritos por ellos durante sus varios viajes por diferentes partes del planeta, y me identificado enormemente con su forma de ver el "ride", de permanecer en carretera sin saber con seguridad que les depara el día siguiente y viviendo de forma austera.
Peter y Kay Forwood son una pareja de australianos que empezaron a viajar alrededor del mundo allá por 1996, aunque no empezaron con la meta de hacer una travesía por todo el globo sencillamente pasó.
Lo que me llegó, fué el ver como después de 192 países recorridos, 13 años de viaje y 30 años de matrimonio llegaron a un punto muerto donde la separación se volvió inevitable.
Sin embargo como final de cuento -por fin pude de terminar de leer el artículo- la separación no les duró 4 meses, y volvieron a reencontrarse en Japón, y luego de siete meses finalmente volvieron a compartir la carretera juntos definitivamente.
Así que personalmente por su entereza, por su simplicidad y por sentirme plenamente identificado con este par de motociclistas de verdad, es que puedo subirlos a categoría de ídolos en mi libro personal.
Papá me llamó para decirme que había muerto mi ídolo ???, que recordó de inmediato cuando Elvis corrió la misma suerte, que si sentía la partida como le había pasado a él. Supongo que estaba pensando en mi adolescencia y como vivíamos la música de MJ y asumía que significaba muchísimo para mí.
Pues no, si bien es cierto nos hizo mover el esqueleto y tararear en los bailes de colegio, las trasnochadas de discoteca y nos sorprendió con aquellas mini-películas, porque realmente eran péliculas de corto metraje, pionero del video musical, no pasó a ser más que un intérprete de música que disfrutamos, pero nada más.
La persona para mí no trascendió, si bien es cierto sera siempre un ícono de la cultura pop, con méritos de sobra, para mí nunca fué uno de esos individuos que anhelara conocer.
Caso contrario, por ejemplo cuando murió Evel Knievel, ese sí que fué un personaje que me hubiera gustado conocer personalmente, aunque de nuevo, no sentí una perdída personal cuando murió, y bueno, porque debería de serlo si no tube la oportunidad de tratarlo, aunque ese sí que fué una leyenda en su propio tiempo, y no habrá otro igual
Los medios se encargan de producir ídolos, posiblemente por nuestra necesidad de identificarnos con aquello para lo que probablemente no tengamos las agallas de hacer, o porque simplemente aceptamos que no somos tan "especiales", o porque no, porque carecemos de esa "musa" que nos impulse a hacer cosas sorprendentes.
Ahora bien, me golpeó muchísimo más un artículo que había empezado a leer y no había podido terminar, sobre un par de individuos que todabía no pierdo la esperanza de llegar a conocer.
He leído varios artículos escritos por ellos durante sus varios viajes por diferentes partes del planeta, y me identificado enormemente con su forma de ver el "ride", de permanecer en carretera sin saber con seguridad que les depara el día siguiente y viviendo de forma austera.
Peter y Kay Forwood son una pareja de australianos que empezaron a viajar alrededor del mundo allá por 1996, aunque no empezaron con la meta de hacer una travesía por todo el globo sencillamente pasó.
Lo que me llegó, fué el ver como después de 192 países recorridos, 13 años de viaje y 30 años de matrimonio llegaron a un punto muerto donde la separación se volvió inevitable.
Sin embargo como final de cuento -por fin pude de terminar de leer el artículo- la separación no les duró 4 meses, y volvieron a reencontrarse en Japón, y luego de siete meses finalmente volvieron a compartir la carretera juntos definitivamente.
Así que personalmente por su entereza, por su simplicidad y por sentirme plenamente identificado con este par de motociclistas de verdad, es que puedo subirlos a categoría de ídolos en mi libro personal.

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